Sopa de tomate asado y cebolla
Sopa de tomate asado y cebolla (sin vino para bajar de peso)
• 1 ½ k de tomate maduro
• 2 cucharadas de aceite de oliva
• 2 cucharadas de vinagre balsámico
• 1 d de ajo picado
• 2 cucharitas de hojas de tomillo fresco
• sal de mar y pimienta recién molida
• 1 cebolla amarilla picada (HEB, en bolsa de malla)
• ½ t de vino blanco seco
• 3 t de consomé de pollo bajo en sodio
• 2 cucharadas de perejil liso picadas grandes
1. Calienta el horno a 165°C o menos (muy bajito)
2. Corta los tomates a la mitad y acomódalos lo cortado hacia arriba, en una hoja de horno. En un tazón pequeño mezcla 1 cucharada de aceite, el vinagre, el ajo, el tomillo, ¼ de cucharita de sal y ¼ de cucharita de pimienta y agítalo bien. Con una cuchara sirve esta mezcla sobre los medios tomates. Ásalos hasta que estén suaves y arrugados, como una hora. Te sugiero taparlos con papel aluminio grueso.
3. En una olla para caldo, calienta el resto del aceite a fuego medio-alto. Acitrona la cebolla moviéndola y reduciendo el calor para que no se dore 5-7 minutos. Agrega el vino y eleva el calor para que hierva y se reduzca el líquido hasta que se evapore totalmente, 2-3 minutos. Agrega el consomé y los tomates asados, usando una cuchara de madera para raspar lo quemadito pegado a la hoja y pon toda esta mezcla a hervir de nuevo. Reduce el calor a medio-bajo, tapa y deja por 10 minutos a que se mezclen los sabores.
4. En una licuadora o procesadora, de poco en poco, muele todo hasta que tenga consistencia suave.
5. Regrésala a la olla y sazónala con el resto de la sal y la pimienta. Caliéntala de nuevo suavemente. Sírvela inmediatamente adornando cada plato con un puñito chiquito de perejil.